Discurso

Ecosistemas colombianos: amenazas y riesgos. Una aplicación de la Lista Roja de Ecosistemas a los ecosistemas terrestres continentales

Ganador Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible – Camila Botero Restrepo - 2021

Palabras de Andrés Alejandro Etter Rothlisberger (Investigador Principal) en la ceremonia Sexagésima sexta de entrega de galardones, Bogotá, D.C., 20 de octubre de 2021. Museo El Chicó

Miembros del Consejo Directivo

Miembros del Jurado Premios 2021

Premiados de esta noche y acompañantes

Unas cortas palabras en nombre de todo nuestro equipo.

Recibir este premio que es hoy en día el referente en Ciencias y Solidaridad en Colombia es un orgullo para todos nosotros, y nos hace muy felices, gracias.

Como sociedad tenemos la responsabilidad de velar porque esta sea más justa, y velar por el cuidado y la salud de los ecosistemas en los que vivimos y de los que depende nuestro bienestar, los cuales están en franco deterioro, y con grandes amenazas hacia el futuro.

Para lograr estos objetivos es indispensable contar con información confiable y comparable, que nos permita realizar un seguimiento permanente del estado de nuestros ecosistemas, y de las interacciones entre las actividades que desarrollamos en el territorio, y su integrad. Esta es una prioridad para el desarrollo de las políticas públicas y alcanzar la sostenibilidad.

La investigación de la Lista Roja de Ecosistemas Terrestres de Colombia por la que recibimos este reconocimiento, busca ser un instrumento no solo para la gestión ambiental, sino para su articulación con las políticas de desarrollo. La LRE nos permite monitorear aspectos fundamentales como los cambios en su extensión, estructura e integridad, basado en el análisis riguroso de información empírica desarrollada por la institucionalidad ambiental del país.

El estándar de la Lista Roja de Ecosistemas permite establecer el nivel de riesgo de colapso de los ecosistemas, unidades fundamentales de la expresión de la vida, definidos por dimensiones geográficas territoriales concretas, referentes básicos del ordenamiento territorial, en sus aplicaciones para la conservación, la restauración y la planificación del uso de la tierra.

Ya sabíamos por todos los estudios previos de muchos investigadores e instituciones, que la situación ambiental de nuestro país, en particular en los Andes y el Caribe presenta niveles críticos. Sin embargo, los resultados de nuestro trabajo suministran evidencia a nivel de sus ecosistemas individuales: nos dice que más de un cuarto de los tipos de ecosistemas están en niveles críticos, es decir cercanos a su colapso ecológico, y otro tanto en alto riesgo de llegar a esa condición. El conocer cuáles ecosistemas tienen mayor riesgo de colapso, nos ofrece una alerta temprana, para planificar e implementar estrategias de conservación y restauración y así evitar mayores pérdidas y degradación.

La Lista Roja de Ecosistemas es un estándar desarrollado y adoptado por la UICN en 2014, en particular por la Comisión de Manejo Ecosistémico, presidida a nivel mundial desde el 2016 por Angela Andrade miembro de nuestro equipo de investigación. La LRE ha sido reconocida en la actualidad por la Institucionalidad ambiental global como indicador de salud ecosistémica. Por ser un estándar internacional, el trabajo que presentamos se constituye en un instrumento fundamental de información y comunicación no solo nacional, sino internacional, especialmente para reportar a las convenciones como el Convenio de Diversidad Biológica, la Convención Marco de Naciones Unidas para el cambio Climático, y actualmente para la implementación de la Década de Restauración Ecológica, entre otros.

Los resultados de un protocolo como la Lista Roja de Ecosistemas demandan una gran cantidad de información que normalmente va incrementándose con el paso del tiempo. Al mismo tiempo, la condición de los ecosistemas, y sus amenazas cambian en el tiempo y por lo tanto hay que actualizar su aplicación, preferiblemente en términos no superiores a los 5 años, con mayor énfasis en áreas de alta transformación.

Aunque el trabajo fue desarrollado principalmente por nuestro equipo en la Universidad Javeriana y Conservación Internacional, esto no se hubiera logrado sin el apoyo y la participación de la Comisión de Manejo Ecosistémico de UICN, el Instituto Alexander von Humboldt, el IDEAM, el Ministerio de Ambiente y desarrollo Sostenible, la Fundación Provita de Venezuela. Y las instituciones externas que aportaron la mayor parte de los recursos: Fundación Moore en Estados Unidos y la Fundación MAVA en Suiza.

Este momento también es el de agradecer a personas que apoyaron y contribuyeron a este proceso, aunque siendo muchas más destacamos a: los Profesores David Keith, Emily Nicholson y Jon Paul Rodríguez promotores de la Lista Roja de Ecosistemas, a Brigitte Baptiste y Hernando García Directores del Instituto Alexander von Humboldt, y Armando Sarmiento y Fabio Arjona por su apoyo permanente.

No olvidamos a nuestras familias que todos los días nos aportan tantas cosas que no aparecen visibles, pero son determinantes y merecen nuestro reconocimiento. De nuevo muchas gracias al Jurado y la Fundación que nos honran con este reconocimiento.